jueves, 9 de julio de 2009

CREDO DEL JOVEN LASALLISTA

Fe:
Como Creyentes...
Comprendemos que estamos viviendo en una realidad cada vez más multi-religiosa.
Creemos en nosotros, los demás y en la voluntad del Creador para hacer un mundo
mejor. Promovemos el actuar en oración y en la fe con todas las culturas y religiones.
Con Entusiasmo...
Comprendemos que la alegría de la vida es contagiosa, e impregna nuestra vida diaria.
Consideramos que la alegría está en el recorrido, no importa cuan difícil sea. Promovemos el actuar apasionada e incansablemente para contagiar felicidad.
Amabilidad y Creatividad...
Comprendemos la necesidad de compasión en los jóvenes al enfrentar sus problemas.
Consideramos que la paciencia demuestra amor y crea vínculos de paz.
Promovemos confianza y esperanza a través del escuchar activamente y del compartir.

Comunidad:
Como Familia...
Comprendemos nuestra necesidad de participar dentro de la familia Lasallista. Consideramos que el crecimiento de la experiencia compartida nos acerca a nuestra misión.
Promovemos el compartir nuestras experiencias para comprendernos mejor.
In Union…

Comprendemos que juntos podemos construir la civilización del amor (Papa Juan Pablo II).
Consideramos nuestro llamado a unirnos para construir un mundo mejor. Promovemos el fortalecimiento de nuestra comunicación.

Con Humildad...
Comprendemos que De La Salle liberó su corazón y se humilló ante Dios. Consideramos que únicamente con un espíritu humilde podremos compartir lo que somos.
Promovemos tocar los corazones de los demás.

Servicio:
Con Responsabilidad...
Comprendemos que el compromiso le da sentido a nuestras vidas.
Consideramos que proporcionar oportunidades es una característica esencial de nuestro carisma.
Promovemos la acción que dé valor a la gente joven.
Con Ejemplo...
Comprendemos, que en esta era de globalización, hay una carencia de testimonio.
Consideramos que las acciones hablan más que las palabras.
Promovemos el comprometernos plenamente cada día en el carisma Lasallista.
Con devoción...
Comprendemos que es a través de los actos pequeños como podemos hacer una diferencia.
Consideramos que cada individuo es valioso.
Promovemos trabajar arduamente por los jóvenes, especialmente por los pobres.

Viva Jesus in nuestros corazones. Por siempre!

miércoles, 8 de julio de 2009

UNA CANCION PARA ENTENDER

El presente video con la interpretación musical, cuya letra describe al hermano de hoy. Si quieres ser Hermano de la Salle, escúcha esta canción.


miércoles, 24 de junio de 2009

LA SALLE EN EL MUNDO

RELIQUIAS DE LA SALLE

Este video muestra al Hno Jorge La Salle presentando desde Roma las reliquias de nuestro fundador, habla un poco de su vida y saludos a sus alumnos. Uno ama su vocación de ser hermano se lo debe a sus alumnos. Eso es una inspiración de dejar la vida por un trabajo a la educación.
Inspiración también para ser misionero.


jueves, 18 de junio de 2009

ESPIRITUALIDAD LASALLISTA

Espiritualidad Lasallista


1 Fe y Celo

a) FE

Ver todo con los ojos de la Fe Pasión

Atribuirlo todo a Dios por

Hacer todo con la mira puesta en Dios Jesús

b) CELO SERVICIO

Es la pasión por la salvación de los hombres.

Pasión por la humanidad

Querer que todos los hombres se salven y poner los medios para

que así sea.

Querer que todos lleguen al conocimiento de la verdad y trabajar

para ello.

Es encontrar la alegría en el servicio a los hombres.

especialmente a los más pobres.

Mostrar la fe en obras.

2 Asociación

Saberte llamado a colaborar junto con otros a la salvación de los

hombres.

¿Quiénes somos? Los que compartimos la Misión.

Juntos y por asociación al servicio del hombre.

Es vivir la fraternidad.

Actualizar el modelo de comunidad cristiana presentada en los Hechos

de los Apóstoles.

Característica (trabajar asociados) de los Lasallistas.

3 Presencia de Dios

Conciencia de la presencia de Dios en tu vida.

Formula legada por De La Salle “Acordémonos que estamos …”

¿Cómo lo expresa De La Salle? Dios que labora de forma misteriosa y

que no acostumbra forzar la voluntad de los hombres me fue llevando

de compromiso en compromiso.

Adoro en TODO el proceder de Dios en mi vida.


lunes, 8 de junio de 2009

RECOMENZANDO: San Juan Bautista de La Salle: Pedagogo de la Vida Interior


El hermano que se dedica a la enseñanza cristiana respondiendo al llamado de Dios, debería ser un hombre de Dios. «Lo primero que se debe hacer cuando uno entra en comunidad, para ser en ello elegido de Dios, es aprender con diligencia —sostiene De La Salle— a hacer oración y aplicarse en ella».

Desde su formación sulpiciana San Juan Bautista conocía y aceptaba la importancia fundamental de la vida de oración. Hombre de oración era ya al salir de San Sulpicio, creciendo su afición por los ejercicios espirituales en su peregrinaje de fe. Es por eso que, resumiendo los grandes aciertos de su propia espiritualidad, según su carisma elabora para los hermanos un método de oración.

Ya por 1693, en la Colección se encuentra sucintamente expuesto un Método de Oración (20 pp.). Pero a lo largo de los años, toda su enseñanza contendrá referencias al tema, particularmente las Reglas y las Meditaciones. «Estimad mucho el santo ejercicio de la oración, porque es fundamento y sostén de todas las virtudes, y manantial de las luces y de las gracias que necesitamos, tanto para santificarnos como para desempeñar bien nuestros empleos».

El método lasaliano de orar es una respuesta particular ante la necesidad de formar en la vida interior a los miembros de su comunidad, dotándoles de una unidad de perspectiva al acercarse a ejercicio tan fundamental, y al mismo tiempo evitar errores sobre el asunto difundidos por el jansenismo y el quietismo.

Mientras se sumaban los centros educativos de pedagogía lasaliana —cerca de sesenta habían de ser hasta la muerte del fundador—, se perfilaba su ascética centrada en la presencia de Dios, la oración mental intensa y la mortificación interior —«Prefiero una onza de mortificación interior —repetía con frecuencia— que una libra de penitencia externa»—, y se afirmaba el método de oración que quedaría didácticamente expuesto en Explicación del método de oración, redactado en sus últimos años, y publicado póstumamente en 1739. Murió en Ruán, en 1719, aquejado de diversas enfermedades.

Se trata de un método propio, en el que Juan Bautista sintetiza las diversas corrientes que se han ido fusionando en su propia espiritualidad. En él se descubre con claridad la influencia sulpiciana. La parte correspondiente a los ejercicios de presencia de Dios resulta ser la de mayor originalidad, denotando, sin embargo, la huella de la Introducción a la vida devota de San Francisco de Sales, particularmente en los actos, y la influencia del capuchino Juan Francisco Dozet (m. 1660), conocido como «de Reims», a través de su obra La verdadera perfección de este camino en el ejercicio de la presencia de Dios, varias veces reimpresa. En ella se percibe la importancia de la presencia de Dios, destacándose diversas manifestaciones en la oración, la liturgia, la Santa Misa, el Oficio Divino y las creaturas.

San Juan Bautista pone en el núcleo de su espiritualidad la fe viva, la que no se limita a confesar las verdades que enseña la Iglesia y propone el Magisterio —en lo que manifestaba un especial cuidado— sino que se orienta a la adhesión a la persona de Jesucristo, el Verbo Encarnado, y a sus misterios. La existencia cristiana implica una dinámica de fe que mira a la Trinidad y es el fundamento de la caridad, en especial de la caridad fraterna. Entiende que la fe fue el don de Pentecostés, por lo que el hombre que aspira a vivir su fe se debe abrir dócilmente a las mociones del Espíritu Santo. El esfuerzo de la persona por experimentarse desde lo profundo, por vivir la dimensión de «hombre interior», está ordenado a corresponder a los movimientos del Espíritu Santo. En su método de oración, a pesar de estar compuesto por numerosos actos que parecen no dar espacio a la acción del Espíritu, el abandono a la conducción divina está presente como un sustrato fundamental.

La clave de la vida interior es para el gran santo pedagogo el vivir en presencia de Dios. Consecuentemente presta especial atención a la doctrina de la presencia de Dios y al ejercicio de Su presencia. Precisamente en esa perspectiva pone de relieve los ejercicios de presencia de Dios en la primera parte de su método de oración. En todo esto se descubre la experiencia de Juan Bautista como el crisol donde se han fusionado diversas influencias.

El cuerpo, con su triple aplicación a la consideración de un misterio, virtud o máxima, y la conclusión, reflejan la espiritualidad nacida de San Sulpicio. La división en actos o momentos internos de la oración, eco sin duda de su gran espíritu práctico, da una primera impresión de mecanización, pero no resulta tanto cuando se penetra en el profundo sentido que como reflejo de la famosa frase de Olier posee: Jesús, ante los ojos, Jesús en el corazón y Jesús en las manos. Sin embargo, a una persona de nuestro tiempo, acostumbrada a la sencillez de las actitudes en la oración, puede parecerle sumamente compleja y hasta trabajosa la sucesión de actos, objetivos, y matices del método de San Juan Bautista.

Se puede decir que el método lasaliano de oración interior responde con toda claridad a la espiritualidad beruliano-sulpiciana, a la que su autor le da una impronta sistemática, probablemente aprendida en el metódico Tronson, hábilmente aprovechada por las virtudes pedagógicas de San Juan Bautista.

sábado, 30 de mayo de 2009

ONCEAVA PARTE

Bendición de San Juan Bautista de la Salle al Rey de Francia...
30 escuelas, 30 gotas de agua en un desierto, el Santo está enfermo, acabado, las fuerzas le reclaman, su cuerpo le exige devolución de tantas cosas que hizo. 30 escuelas. Sus hermanos continuarán la obra, no serán 30 sino miles por todo el mundo.
Quiere morir en la risas de sus niños quien tanto amo...
EL SEÑOR DE LA SALLE HA MUERTO para quedar en nuestros corazones como quizo él para Jesús.

VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES. POR SIEMPRE



SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
Ruega por nosotros.

viernes, 29 de mayo de 2009

DECIMA PARTE

Se embarca nuevamente a París, deja Parmenia su sitio de paz, como el lo diría, ahora tiene que volver a perdonar, sólo a perdonar. Dios hace recordar sólo los mejores momentos.
Bendición del Santo al que va a morir...
Tarde o temprano un rey terrenal se rendiría a él, quien representa al Rey celestial.